Durante mucho tiempo el rockabilly mexicano sobrevivió en bares pequeños, festivales especializados y reuniones donde todos terminaban conociéndose. Ahí crecieron los Rebel Cats. Dos décadas después, aquella ruta desemboca en el Teatro Metropólitan, un escenario que para la banda representa mucho más que un concierto: es la prueba de que una escena que parecía marginal logró abrirse espacio sin abandonar su identidad.
Cuando Rebel Cats suba por primera vez al escenario del Metropólitan, el concierto no servirá únicamente para presentar Palomitas y Películas de Horror. También pondrá sobre la misma tarima dos décadas de una idea que, cuando nació, parecía improbable: sacar al rockabilly mexicano del circuito de iniciados y llevarlo a los foros grandes sin dejar de ser una banda independiente.
Vince Van Rock habla del nuevo disco como el sexto en la trayectoria del grupo, pero lo explica más como un cambio de perspectiva que como un golpe de timón. Las canciones nacen del cine clásico de horror, los cómics, la literatura fantástica y el imaginario de Halloween, aunque rechaza la etiqueta del gore. La referencia no está en la sangre sino en personajes como La novia de Frankenstein, Sabrina o las viejas películas de serie B que varias generaciones conocieron primero por la televisión abierta que por una cineteca.
La decisión tampoco apareció de la nada. Rebel Cats llevaba años dejando guiños a ese universo. Vince recuerda que Hombre Lobo Adolescente fue la primera canción que escribió y también el primer sencillo de la banda que sonó en la radio. El nuevo álbum simplemente desarrolla una afición que siempre estuvo ahí y la mezcla con el rockabilly y el horror punk, dos estilos que, explica, comparten mucho más de lo que suele pensarse. Basta quitar la distorsión para descubrir estructuras heredadas del doo-wop de los años cincuenta.
La conversación termina regresando al principio: la escena. Vince sostiene que hace 20 años el rockabilly mexicano vivía encerrado en espacios pequeños mientras en otros países ya existían festivales, circuitos y una industria alrededor del género.
Recuerda que cuando nació la banda el rockabilly casi no aparecía en la radio, los festivales o los medios. La apuesta consistió en sacar esa música del circuito cerrado y demostrar que podía dialogar con públicos nuevos.
Presume algo que pocas veces se mide con estadísticas: en un mismo fin de semana pueden coincidir varios conciertos de rockabilly en la Ciudad de México. Hoy habla de una escena donde abundan grupos, clubes de baile, festivales, restaurantes temáticos y visitantes extranjeros que reconocen a México como uno de los polos más activos del género.
El Metropólitan llega como consecuencia de esa constancia. El concierto también servirá para rendir homenaje a Vincent Van Rock por más de seis décadas dedicadas al rock and roll y para celebrar sus ochenta años. Antes del acto principal tocarán el Vincent Van Rock Trio y Ritalin Rats, mientras que el resto de los invitados permanecerá como sorpresa.
No es casual que Vince cierre invitando a respaldar a las bandas independientes. Después de 20 años, Rebel Cats puede presumir un teatro grande, un nuevo disco y una escena más amplia que la que encontró cuando empezó. El nuevo álbum refleja esa evolución. Sin romper con la raíz cincuentera, suma el pulso del horror punk y deja claro que ambas tradiciones siempre estuvieron más cerca de lo que parecía.
El Metropólitan será el escenario donde todas esas historias coincidan por primera vez. Un nuevo disco, un aniversario, un homenaje y veinte años de carretera resumidos en una sola noche. Para Rebel Cats, el rockabilly dejó hace tiempo de ser una nostalgia: encontró una casa llena de amplificadores y todavía tiene espacio para seguir creciendo.