Norma Fuentes Garduño
El Teatro de la Ciudad Esperanza Iris abrirá sus puertas el sábado 13 de septiembre para albergar un concierto que no solo es homenaje, sino memoria viva. Bajo el título Homenaje Urbano Rupestre a Rockdrigo González, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y la Dirección del Sistema de Teatros organizaron un encuentro que reunirá a quienes lo conocieron, lo cantaron y lo siguen defendiendo como parte fundamental de la identidad cultural del país.
Participarán Rafael Catana, Nina Galindo, Jorge García Montemayor, Fausto Arrellín y Carlos Arellano, acompañados por el grupo Heavy Nopal, pionero del rock urbano que desde hace casi cuatro décadas sostiene versiones de las canciones del compositor tamaulipeco. “Este homenaje lo venimos haciendo desde los pocos días que él murió, en 1985. Empezamos con guitarras en la calle, luego afuera del Metro Balderas, después en el José Martí. Ahora llegamos al Esperanza Iris, y es más que merecido”, expresó Jesús Alvarado, vocalista de Heavy Nopal.
La banda presentará su alineación con Miguel Ángel Suárez en la guitarra, Salvador Arceo en el bajo, Armando Miranda en la armónica, Dani Ruiz en teclados, Juan Salcedo en la batería y Alvarado en la voz. Se sumarán músicos invitados como Rocío Azul en teclados, Max Lauto en saxofón y Luis Zárate con arreglos especiales. En conjunto, interpretarán temas emblemáticos como No tengo tiempo de cambiar mi vida, Estación del Metro Balderas, Asalto chido y Distante instante del tiempo.
El programa se construyó como mosaico de memorias. Cada Rupestre tendrá su propio bloque, y Heavy Nopal alternará hasta un cierre colectivo. “Lo hemos mantenido vivo contra viento y marea”, dijo Alvarado, mientras que Rafael Catana insistió en que se trata de una memoria colectiva que incluye a otros compañeros ausentes, como Javier Martín del Campo o Roberto González. “La amistad y la música nos han mantenido unidos”, subrayó.
Nina Galindo rechazó las críticas que acusan a los intérpretes de lucrar con la figura de Rockdrigo. “No nos hemos hecho ricos, quienes ganan son las disqueras y las plataformas. Yo extraño a Rodrigo, fue un gran compañero. He cantado cuatro canciones suyas en mi trayectoria, pero también he dado voz a compositoras mexicanas como Laura Velázquez y Nidia Barajas. Lo hago con respeto y con convicción”.
Los organizadores recordaron que las primeras conmemoraciones surgieron en espacios alternativos, con homenajes espontáneos en la explanada del Metro Balderas, donde se instaló una estatua en su memoria. Aquellos encuentros improvisados se transformaron en liturgias anuales que sobrevivieron pese a cambios de gobierno, obstáculos burocráticos o críticas externas.
La Secretaría de Cultura informó que los boletos tienen un costo de 500 pesos en luneta y primer piso central, 350 pesos en primer piso lateral y 150 pesos en galería, disponibles en taquillas y Ticketmaster. Más que un espectáculo, se espera una velada de música y memoria: un recordatorio de que Rockdrigo González —el “Profeta del Nopal”— no se ha ido del todo.