La generación spotify

 
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¡Gracias!

Con el año, se termina una década productiva para el rock iberoamericano. La década se caracterizó por el desarrollo de producciones independientes, nacimiento y ocaso de infinidad de bandas, además de una nueva manera de distribuir los contenidos.

La década que termina, supuso la aparición de una cantidad interminable de bandas de todos los tamaños, orientaciones musicales, estilos y calidades; las cuales, en virtud de su cantidad, provocaron la proliferación de diversas maneras de difundir su obra.

La apertura, crecimiento, desarrollo y desaparición de infinidad de bandas, lugares para tocar y medios de información especializados en géneros musicales vinculados con el rock es una de las características de la década.

La democratización que suponen la tecnología de grabación, las redes sociales y los sitios especializados en la difusión de contenidos musicales, ha generado que cualquier grupo de jóvenes o no tanto, que quiere promocionarse “suba” su material a las plataformas.

La generación spotify tiene en la atomización de contenidos una característica definida. Hay de sobra para todos los gustos, circunstancia que obliga a que sean unos cuantos los grupos que tienen preponderancia en las listas de preferencias, lo provoca en algunos casos que buenas propuestas se vean marginales.

En cuanto a los estilos, la música relacionada con el britpop atmosférico es quizá lo más recurrente, la eterna resistencia de metal y sus subgéneros, así como una vuelta al folclor tipo hipster con ukelele. Una década en que la música urbana –mención aparte del reguetón que es el nuevo pop– como el hip hop, el trip hop y las bit box cobraron relevancia.

Diez años en que a muchas bandas que habían sucumbido a comienzos del milenio decidieron retomar la carrera para intentar volver por sus fueros; algunas, lo lograron, otras dejaron un buen sabor para los nostálgicos. Algunos proyectos solistas de bandas consolidadas, y los de siempre, trabajando duro para mantenerse en una carrera de largo aliento.

La década de los 10 nos recuerda que el rock ya es un septuagenario, que aunque con achaques, todavía sigue sonando, aunque con algunas bajas, unas muy sentidas, pero que dejan como legado unas buenas rolas.

Habrá que escuchar cuál es la propuesta de la generación spotify, la de los 20. Las sonoridades que nos proponga y la defensa apasionada de su proyecto en el escenario. Esperamos que haya mucho y bueno. En tanto, queda hacer un recuento del año que se va, el cual nos deja buen rock, algunos discos y toquines para recordar. Aprovecho para desearles felices fiestas. Nos leemos en enero, denle una revisada a nuestro Rockanrolario, a ver qué les parece. Hasta poco.