Calamaro: torero, boxeador, futbolista y cantante

El cantante sale a ruedo. Encara a la prensa, la saluda como si de viejos conocidos se tratase. En lugar de subir al trono del juez de plaza prefiere hacer la faena en la arena. Carga la suerte y se echa a la bolsa al respetable que vigila desde la transmisión en línea.
Un impecable Andrés Calamaro narra que durante los últimos dos años ha estado en mejores condiciones porque se puso a practicar box y a entender sus reglas, al tiempo que grababa con precisión quirúrgica –fruto de 40 años de experiencia– Cargar la suerte su nuevo material.
Narra que los 12 temas que constituyen la grabación fueron escritos como rancheras, pero que hubo que adaptarlos para lograr 12 rockanroles compuestos con Germán Wiedemer. Material con el que además se enrola con la multinacional Universal.
El músico se sube al ring. Aguanta los izquierdazos y cebollazos. Ha sido un buen año. Recuerda 1978, cuando comenzó a grabar con Raíces, su primer banda. Los años que terminan en ocho le sientan bien: Por Mirarte, Honestidad Brutal y Cargar la suerte, lo demuestran.
Da su opinión entre el “Canelo” Álvarez y Gennady Golovkin. Asegura que el mexicano tuvo mejor esquina. Al tiempo, cuenta que está por sacar una revista de literatura y habla de “La hora del mago”, el programa de radio en el que que escucha un disco a la vez.
El motivo del viaje, esta vez, confiesa es participar en el 50 aniversario de El TRI, el próximo 13 de octubre. Difícilmente, responde a un reportero, tendrá el tiempo de visitar a su amigo Diego Armando Maradona.
Al parecer ninguno de los entrevistadores puede dejarlo en fuera de lugar. Conoce tan bien la geografía mexicana como la española o la sudamericana. Anota todos los tantos, hasta que uno de los reporteros dribla y logra anotarle: “Guille Galván (cantante de Vetusta Morla) es fan del Real Madrid”. Le roba el balón. Logra la atención completa de Calamaro. Se entusiasma y celebra las tertulias futbolísticas.
Antes de irse, defiende la rima como un género importante en la literatura y en las canciones: un tema del disco lleva ese título. Verdades afiladas es el primer sencillo, cuyo video circula en redes desde hace un par de semanas. El material está disponible en todas las plataformas; sin embargo, Calamaro se da el lujo de narrar cómo, en otro tiempo, quitaba el celofán a los discos de acetato, aquéllos americanos llegados desde Los Ángeles, California, una de sus principales inspiraciones.