​Mägo de Öz: «El rock es pasión sin artificios»

 
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Mägo de Öz está de vuelta con un nuevo proyecto de esos que les distinguen como banda siempre ambiciosa y que sigue su camino. Porque en plena era de las reediciones, ellos han decidido regrabar entero su Finisterra para así celebrar los 15 años del disco que les abrió las puertas del éxito masivo.

«No se trata de enmendar, sino de hacer un homenaje al disco que nos confirmó y nos encumbró definitivamente», recalca el violonista Mohamed (Carlos Prieto Guijarro), quien además añade: «Remasterizar un viejo disco es lo fácil, pero lo que hemos hecho nosotros no lo hace nadie».

En esta misma línea se expresa el guitarrista Carlitos (Juan Carlos Marín López), quien subraya que «remasterizar no sirve de mucho porque apenas mejora un poquito la calidad», por lo que añade que ellos querían ir más allá y hacer «un gran homenaje» a Finisterra porque lo pasaron «muy bien grabándolo y presentándolo en la gira más larga» de su ya extensa trayectoria de más de 25 años.

Coincide con sus compañeros al también guitarrista Frank (Francisco Javier Alejandro Octavio Gómez de la Serna), quien defiende este proyecto alegando que ellos no son «los mismos» porque han «aprendido bastante a las buenas y a las malas en estos años». «Está muy bien el Finisterra que hicimos en el año 2000, pero ahora sonamos así en 2015 con los miembros actuales del grupo», apunta.

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Aparte de regrabar los temas, el grupo ha querido darle una vuelta de tuerca más al proyecto convirtiéndolo en una Ópera Rock con mulitud de amigos invitados, como Carlos Escobedo (Sôber), Cristian Bertoncelli, Leo Jiménez, Sherpa, Pilar Jurado y Diana Navarro, junto a instrumentistas como Javier Vargas, Niko del Hierro, Rafa J. Vegas, Paco Ventura, Alberto Cereijo, Dani Castellanos y Antonio Bernardini.

Sobre Pilar Jurado y Diana Navarro, pertenecientes respectivamente al mundo de la ópera y del flamenco, Mohamed recalca que es «impresionante el nuevo aire que le dan a los temas». Por su parte, Carlitos se muestra encantado de esa nueva dirección que adquiere Finisterra y reitera que este «no es un lavado de cara». «Es una reinvención con sonido actual y un montón de invitados que aportan su visión», remacha.

Frank ahonda en la cuestión: «contar con gente de ópera como Pilar y del flamenco como Diana, e incluso blues como Javier Vargas es todo un lujo. Mägo de Öz es mezcla, aglutina muchos estilos y es un lujo contar con todos estos amigos. Tenemos la suerte de poder hacer lo que queremos. Damos mucha guerra pero siempre hacemos lo que queremos».

En esta actitud libre, lo que le toca ahora al grupo es volver a la carretera para seguir homenajeando a Finisterra e interpretar el disco en su totalidad (aunque sin todos estos invitados). Así las cosas, auguran «una buena gira por España y por América», sin descartar en absoluto volver a mirar «un poquito hacia Europa». «La ginta pinta bien», tercia Frank.

Salud rockera en España

También se muestran de acuerdo los tres en hablar de maltrato a la música en general y al rock en particular en España. «En Estados Unidos, por ejemplo, se toman muy en serio la música. Puedes aprender a tocar cualquier instrumento en el colegio, no como aquí con una flauta de plástico en la que no suenan todas las notas. Y ponen todo tipo de música en la radio y tienen garitos preparados para tocar», explica.

A este respecto, Frank afirma que «a la música se la trata mal en España», porque incluso te «impiden acercarte a ella» al no dar facilidades o prohibir a los menores entrar a las salas, «algo que al fin parece que va a cambiar en Madrid». Tras asentir constantemente, Carlitos vuelve a tomar la palabra para sentenciar: «Los grupos de rock en este país se cansan mucho de la falta de apoyo y de los palos que reciben, aunque hay muchísimo talento».

«Están saliendo infinidad de bandas y cada vez hay más calidad en el rock español, pero la falta de apoyo hace que los grupos se desilusionen. Se acaba con la ilusión de la gente, aunque hay mucha de esa ilusión en los locales con músicos que se lo costean todo. Porque aquí nadie ayuda en nada», reflexiona Carlitos.

¿Entonces por qué seguir haciendo música y haciendo rock? Mohamed lo tiene claro: «Porque el rock es lo que más mola y lo que te mueve los pies. El rock es pasión sin artificios, no hay otros elementos aparte de los instrumentos y es el corazón el que manda. No tiene parangón, el rock es lo mejor».

En tono de broma y entre carcajadas, Frank agrega que «en el rock no hacen falta niños guapos, aunque los haya como David Coverdale o Jon Bon Jovi». «El rock se lleva dentro y si te pones un disco de AC/DC se te tienen que mover los pies», recalca entre risas antes de que vuelva Carlitos a zanjar la cuestión: «El problema es la orientación musical de este país».

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