El Ex balneario Olímpico de Pantitlán fue el encargado de recibir la primera edición del Dealer Fest;
el cual cumplió con las expectativas de la gente, si bien es cierto hay cosas por mejorar, este es un festival que promete grandes cosas.

El cartel encabezado por 4 bandas iconos en la escena del rock tuvo un gran aceptación por parte del público asistente que no obstante el retraso de casi dos horas y media  canti vibro y disfruto a cada una de las 9 bandas que conformaron este espectáculo.

Las bandas encargadas de poner el ambiente en el festival  fueron T.I.P.O.T.S. ,  Fausto, OGO + RO1DO y los Desenchufaron que lograron conectar de buena forma con el público haciendo olvidar el largo rato de espera.

Una de las bandas que dejo un grato sabor de boca fue Euridice, la cual no tuvo un inicio fácil en el festival dado los contratiempos para conectar los instrumentos, Taj Mahal fue la rola encargada de romper la tensión del momento y a partir de ese momentos se dio una comunión  muy particular con la banda.

El Clan fue la encargada de hacer reventar y vibrar a toda la banda presentando canciones de su nuevo material Caronte, no podían dejar de sonar canciones de su álbum Sin sentir con temas tan coreados y vibrados como brujas, azul de media noche, dejando el ambiente muy muy caliente para la siguiente band.

San Pascualito Rey una banda muy querida y consentida por el público nos llevó por un viaje lleno de oscuridad y melancolía dejando todo puesto para seguir por ese camino de dolor y sentimiento en la voz del español Javier Corcobado.

Como fue costumbre en todas las bandas que conformaron el cartel de este festival Javier Corcobado inicio con un retraso aproximado de media hora, cuestión que fue olvidada por el público asistente que disfruta de todo un espectáculo proporcionado por Javier con un set de 19 canciones que llevaron a los asistentes  por una vorágines de emociones encontradas canciones como amigo, libertad, carta al cielo fueron coreadas a todo pulmón, el público quería seguir escuchando a Javier pero los tiempos del festival lo impidieron, dejando a la gente con ganas de más.

La Castañeda fue la banda encargada de cerrar el manicomio en  el que se había convertido ya el Ex Balneario Olímpico de Pantitlán, si bien la banda ya se encontraba cansada tras casi  6 horas de festival no fue impedimento para vibrar cantar y brincar toda y cada una de las rolas de La Casta; el gusano fue la canción con la cual dio inicio la locura. Por más de hora y media la Castañeda hizo vibrar a sus de mentes seguidores con rolas como la espina, la misteriosa, la dosis.
 Es realmente  un espectáculo alucinante y altamente visual ver a  La Castañeda fusionar la música con la teatralidad en sus performance encargado todo esto por Garra Producciones, culminando la noche con una alta dosis de emotividad y cariño por su gente,  por sus locos, subiendo al escenario a uno de sus más fieles seguidores David y su esposa Hayde, haciendo del escenario una locura muy íntima y disfrutable. Es así que la casta cerró el festival agradeciendo a todos los grupos participantes a los organizadores pero sobre todo al banda que sin su apoyo y cariño no sería posible lograr todo esto.